Hackeo a la Corte Suprema de EE.UU.
- Cyberpeace Tech

- 21 ene
- 2 Min. de lectura
Un caso reciente de hackeo a la Corte Suprema de Estados Unidos volvió a poner sobre la mesa los riesgos que enfrentan incluso las instituciones más importantes cuando sus sistemas digitales no están adecuadamente protegidos.
Un joven de 24 años se declaró culpable de haber ingresado en repetidas ocasiones al sistema de archivos electrónicos de la Corte Suprema de EE.UU., utilizando credenciales robadas. Las autoridades confirmaron que el atacante logró acceder al sistema en al menos 25 ocasiones, además de comprometer cuentas vinculadas a programas gubernamentales y a un sistema de salud para veteranos.
Las intrusiones ocurrieron entre agosto y octubre de 2023, periodo en el que el atacante obtuvo información confidencial y documentos internos.
En lugar de vender los datos en foros clandestinos, decidió difundirlos públicamente, exponiendo información sensible durante varios días.

El hackeo a la Corte Suprema y la exposición pública
Uno de los aspectos más alarmantes del hackeo a la Corte Suprema fue el uso de redes sociales como medio de filtración. El ciberdelincuente publicó capturas de pantalla y datos personales de las víctimas en una cuenta de Instagram, dejando visibles nombres, documentos y otra información privada.
Además, el atacante logró acceder a la cuenta de un veterano mediante credenciales sustraídas, obteniendo datos de salud confidenciales que también fueron difundidos públicamente.
Este tipo de acciones demuestra cómo una brecha digital puede escalar rápidamente hacia la exposición masiva de información crítica.
Finalmente, el responsable aceptó un cargo por fraude informático, un delito menor que podría derivar en una pena de hasta un año de prisión y una multa económica.
Un caso que deja lecciones para México
Aunque el incidente ocurrió en Estados Unidos, este hackeo a la Corte Suprema sirve como ejemplo para México. Las dependencias gubernamentales, el sector judicial y las instituciones de salud nacionales manejan grandes volúmenes de información sensible que, de no protegerse adecuadamente, pueden convertirse en objetivos atractivos para ciberdelincuentes.
El uso de contraseñas débiles, la falta de monitoreo constante y la ausencia de una cultura sólida de ciberseguridad siguen siendo riesgos comunes.
Casos como este refuerzan la importancia de invertir en protección digital, capacitación y detección temprana de accesos no autorizados para evitar filtraciones con alto impacto social y legal.
En Cyberpeace creemos que estar informados es clave para enfrentar los riesgos del entorno digital. Comprender las amenazas cibernéticas y anticiparse a ellas ayuda a proteger la información y la privacidad en línea. Si quieres seguir aprendiendo sobre ciberseguridad y cómo reducir los riesgos digitales, te invitamos a seguir nuestras redes y mantenerte al día.









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